Por Rosalia Umabano
Hoy, 30 de enero, celebramos el Día de las Mujeres Guineenses. ¿Es un día de celebración, de crítica constructiva… o de ambas cosas? La respuesta, como la vida misma, es compleja: sí, y también.

Las mujeres guineenses son el alma del país. Su papel no se limita solamente a los hogares; trasciende a los mercados, la economía diaria, la vida política y la historia misma. Ellas sostienen, cuidan, enseñan, luchan y construyen. En cada gesto cotidiano, en cada decisión, son mujeres todoterreno, pilares invisibles que cargan sobre sus hombros el peso de un país entero. Y el orgullo que generan… es inmenso.
Desde la autodeterminación de Guinea‑Bissau, las mujeres han estado presentes en todos los frentes. No siempre reciben el mismo reconocimiento que los hombres, pero su huella es imborrable. Figuras como Titina Silá, Carmen Pereira, Teodora Inácia Gomes, Sónia Vaz Borges, y tantas otras cuyas historias no siempre se cuentan, son ejemplos de valor, resistencia y liderazgo. Ellas no solo han construido el país; lo siguen construyendo, día tras día.
Pero este día no es solo de celebración; es también de reflexión.
Las tasas de escolarización y alfabetización de las niñas aún presentan desigualdades, especialmente en las zonas rurales, donde el acceso a la educación sigue siendo un desafío. Las diferencias en sanidad, higiene y oportunidades evidencian un camino pendiente hacia la igualdad plena. Sin embargo, ver a nuestras mujeres ocupar cada vez más plazas universitarias y espacios de decisión nos recuerda que la lucha continúa y que la perseverancia siempre encuentra su fruto.
Me llena de orgullo ver a las generaciones jóvenes alzando su voz, organizándose, denunciando injusticias y reclamando derechos. Ellas son la promesa y la fuerza del país, la encarnación de que la historia también puede escribirse con mirada femenina.
Hoy, Día de la Mujer Guineense, celebremos, sí, pero también reflexionemos. Que sea un día de autoexploración, de conocimiento, de crecimiento, y sobre todo, de reconocimiento para todas las mujeres que han dado y siguen dando forma a Guinea‑Bissau.
¡Feliz Día de la Mujer Guineense!
Dedicado a Irina Mendes y Nubia Ferreira.